trucos redaccion seo

Imagina que abres una zapatería. Tus diseños son una pasada y estás seguro de que lo van a petar.

Tu local comercial está situado en una calle bastante apartada de esa gran avenida comercial de tu ciudad por la que transitan a diario miles de personas. Las ventas llegan con cuentagotas a pesar de que sabes que tu producto y tu servicio son de lo mejorcito del mercado.

Eres consciente de que la ubicación de tu zapatería no es la mejor y sabes que si estuviese en esa enorme calle comercial que tienes a la vuelta de la esquina tus ventas se llegarían a triplicar.

Tu mayor objetivo es llegar algún día hasta esa gran avenida.

Esta situación se da de forma muy parecida en Internet. Y esa gigantesca avenida comercial es la primera página de resultados de Google. Todo negocio online ansía colarse entre los primeros resultados orgánicos del buscador.

Pero… ¿por qué? Te lo explicaré con una estadística demoledora.

Los primeros resultados que muestra Google acaparan el 90% de los clics, mientras que apenas el 5% del tráfico se va hasta la segunda página para encontrar lo que buscan.

A la hora de alcanzar la adorada primera página de Google entran en juego muchos factores de acuerdo a los diferentes algoritmos de Google y uno de ellos es el contenido escrito.

Los textos son una buenísima baza para mejorar tu posicionamiento orgánico en la red. Pero para lograrlo deben estar optimizados y cumplir con una serie de premisas. Hoy vas a descubrir las más importantes. Te voy a revelar 4 trucos de redacción SEO con los que lograrás que Google caiga rendidito ante ti.

¡Comenzamos!

 

4 secretos para redactar textos SEO y arrasar en Google

 

#1 Investiga, investiga e investiga

Lo he escrito tres veces y aun así me he quedado corta. La investigación es la base para lograr escribir un buen contenido web. Sin ella, nunca obtendremos resultados. Te lo aseguro.

Lo primero que tienes que averiguar es qué le interesa a tu cliente potencial.

Quizá tengas en mente redactar un post súper chulo sobre la composición de las motas de polvo. Lo visualizas en tu mente y te vienes arriba.

Pero… ¿te has parado a pensar si a alguien le interesa leer sobre eso?

No consiste en redactar sobre algo que a ti te emociona, sino sobre lo que a tu público le emociona. Escribe sobre algo relevante y que le importe a tu lector potencial. Solo así lograrás generar contenido de valor.

Para averiguar qué quiere el usuario puedes consultar en foros, leer comentarios, indagar en redes sociales, revisar consultar que te lleguen por e-mail, hacer encuestas e incluso preguntar directamente a tus clientes.

Una vez tengas definido el tema sobre el que vas a escribir, debes llevar a cabo una investigación de palabras clave.

Descubre con qué palabras está buscando tu cliente potencial esa información en el buscador y utiliza esas keywords en el texto. Puedes servirte de herramientas como Google Trends, el planificador de palabras clave de Google, Semrush o Keywordtool.io, entre otras.

Fija una palabra clave como objetivo, y acompáñala de sinónimos y keywords relacionadas como las long tail o palabras de cola larga para favorecer la indexación semántica.

 

#2 Pon tus keywords a trabajar

Una vez superada la primera fase es momento de poner las palabras clave a trabajar.

¿Cómo?

Situándolas en lugares estratégicos del texto para ayudar a Google a saber de qué va ese contenido que has escrito en tu web o blog.

  • Título (h1): Es recomendable que contenga la palabra clave principal. Además, debes generar un título que enganche y capte la atención del usuario. Los títulos son fundamentales a la hora de escribir para Internet. Puedes tener un texto de 10, pero si el título es aburrido y no genera ninguna emoción lo más probable es que no se lea. Dedícale tiempo. Y si no te ocurre nada bueno prueba con herramientas como Content Idea Generator.
  • Subtítulos (h2, h3): Los subtítulos también son muy importantes a la hora de escribir contenido web. Ayudan a dar forma y a estructurar el texto. Además, puedes utilizarlos para diseminar la palabra clave principal o alguna long tail de las que hayas seleccionado previamente.
  • Primer y último párrafo: Otra de las recomendaciones es que incluyas la keyword objetivo en el primer y último párrafo.
  • URL: Si la URL (ruta de la barra de navegación) de ese contenido contiene la palabra clave principal puede ayudarte a mejorar el posicionamiento SEO. Recuerda que la URL no debe ser muy extensa y no debe incluir conjunciones, preposiciones o palabras vacías. Un ejemplo sería: http://tuweb.com/blog/como-redactar-contenido-seo.
  • Meta etiqueta Title: La meta etiqueta Title (es la que aparece en azul en la página de resultados del buscador) ayuda a Google a saber qué hay en esa URL. Te interesa que contenga la palabra clave principal y que no supere lo 60 caracteres.
  • Meta etiqueta Description: La meta etiqueta Description es el pequeño fragmento resumen del texto que suele aparecer bajo el título azul en los resultados de Google. Aunque no forma parte del algoritmo de posicionamiento del buscador, sí que puede influir de manera indirecta en el SEO de tu web. Si tienes una meta description trabajada el lector se verá incitado a hacer clic, y eso sí que es un factor de posicionamiento. No debe superar los 160 caracteres.

Un último consejo…

No te obsesiones con las keywords.

Debes dejarlas caer a lo largo del texto pero siempre de forma natural. Verás que si te pones a escribir irán saliendo sin darte cuenta. Procura que la densidad de palabras clave no supere nunca el 5% para no cometer el llamado keyword stuffing, o lo que es lo mismo, uso abusivo de palabras clave dentro del contenido.

Escribe para las personas, no para la máquina.

 

#3 Dale cuerpo y alma a tu texto

Ya sabes que el contenido escrito que crees debe ser valioso para tu cliente potencial. Y a pesar de que se puede contar mucho en apenas 200 palabras, lo recomendable es que el texto supere las 350 palabras. Aunque desde hace ya un tiempo Google mira con buenos ojos aquellos contenidos que superan las 1.000 palabras. Ahí lo dejo.

De gran importancia es dar forma a tu texto. Puedes dotar de estructura al contenido a través de los subtítulos, las negritas, los subrayados, los colores, las imágenes, las viñetas, las numeraciones,… Hay muchos recursos. Haz uso de ellos.

De esta manera favorecerás el escaneado del texto y facilitarás la lectura. Si un usuario llega a tu web y ve un tocho de texto lo más seguro es que salga corriendo de inmediato.

No te olvides de incluir un par de enlaces salientes para apoyar tu texto hacia contenidos de otras web con autoridad e influencia.

También es recomendable enlazar internamente a otros textos de tu web para guiar al lector a través de la misma. Además, lograrás que el usuario permanezca más tiempo en tu página, otro factor SEO.

Los enlaces que apuntan hacia tu web también son muy interesantes. Si tu contenido es bueno no tienes por qué preocuparte porque los enlaces llegarán solos. Un texto de valor que persuade es como un imán de enlaces.

Asimismo, lograrás que se comparta en RR. SS. y las acciones sociales también suman para que Google considere tu contenido.

 

#4 No pases de las imágenes

Raro es la página o el post que no incluye al menos una imagen. Es una buena práctica. Sin embargo, de lo que muchos se olvidan es de optimizar esas imágenes. No seas de esos y aprovéchate.

Google no puede leer imágenes. Por lo tanto, las etiquetas que acompañan a esa fotografía son esenciales para que los robots rastreen y averigüen qué hay ahí.

Respecto a las imágenes un par de puntos clave:

  • Nombre del archivo: No subas una fotografía llamada “imagen-4531”. ¿De qué te sirve eso? Aprovecha ese espacio para incluir una keyword. Emplea guiones para separar las palabras y no escribas acentos ni la letra ñ. Un ejemplo sería: “boligrafo-azul-permanente”.
  • Rellena las etiquetas Alt y Title: La etiqueta Alt es la que se muestra al usuario si la imagen no puede cargar, y ayuda a Google a saber más sobre la foto. Usa estas etiquetas para describir la imagen e incluir alguna palabra clave.

Ahora ya no tienes excusas para llegar hasta esa gran avenida comercial que es la primera página de resultados Google.

Toma buena nota de estos pequeños trucos de redacción SEO y comienza a conquistar a Google desde ya.

Y tú, ¿conocías estos trucos para redactar contenidos SEO? ¿Aplicas alguno más a la hora de crear tus textos?

¡La zona de comentarios es para ti!

Recurso extra:

Si quieres un checklist con todos las claves que debes tener en cuenta para redactar post optimizados para SEO te invito a suscribirte a mi blog y lo recibirás gratis en tu bandeja de entrada.

 

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isabel conesa redactoraAutora Invitada

Isabel Conesa

Redactora freelance de contenidos para páginas web con el objetivo de aumentar la visibilidad, mejorar el posicionamiento en buscadores y atraer clientes. Miis claves: no dejar nunca de aprender y disfrutar de mi trabajo. Sólo así se consiguen buenos resultados. www.fabricandocontenidos.com

Escribe textos persuasivos.

Vende con empatía en internet.

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